Canon.

El canon literario no es un conjunto estático o cerrado de obras, sino un sistema flexible, compuesto por un núcleo de obras que podríamos denominar inalterable y una periferia que, como afirma Even-Zohar, está presionando desde los márgenes para desplazar a las obras canonizadas. Pero la inclusión de una obra en este canon, su canonización, está sometida a múltiples avatares. Dejando a un lado, por ahora, la controvertida categoría de calidad estética, una obra es canonizada una vez superados escollos extraliterarios que podrían truncar la cadena de transmisión necesaria para que el texto sea conocido, conservado y difundido. La transmisión oral, la censura, la destrucción de manuscritos, el éxito en las traducciones, etc., determinarán la suerte de un texto determinado. Una de las piedras angulares del canon occidental, la obra de Aristóteles, sería impensable sin la tradición que la hizo llegar a Averroes, sin los comentarios «erróneos» que Averroes hizo sobre las traducciones del griego al árabe que él manejaba y que sirvieron como modelo para todas las lecturas que siguieron a su obra. Es decir, una de las obras clave para la conformación del imaginario europeo, la obra canónica por excelencia, alcanzó este estatus de manera indirecta. Los procesos de conformación del canon son una continuidad de transducciones que moldean perpetuamente el texto literario.
Es muy util para orientarse en cualquier ambito. Toda cultura o epoca, tiene su propia lista de acontesimientos que son listas de buenos libros, ya que la epoca no importa ya que las caracteristicas y su originalidad. A tracendido por los rincones y siempre actualizados a la epoca. Ya que se le aplica al conjunto de obras consideradas como artisticas en un periodo determinado. Se incluyen las horas realizadas y las de otras épocas que forman parte de la transmisión literaria.
Los que son excluidas pasan a formar parte de la literatura marginal, de estar presizamente al margen o fuera de las pautas.
Su característica más importante es su relativa inestabilidad, dando que el concepto de los que es literatura resulta variable y esta determinada entre otras al gusto y a la moda. Por eso la valoración de una obra depende de los criterios, ya que son esenciales y custodiales, y las ideas de como esta realizada.
Reglas.
El tema del canon es crucial para cualquier reflexión en torno a un sistema cultural. El cuestionamiento y la reelaboración del corpus literario es una labor capital en la actividad docente a cualquier nivel, pero especialmente en aquellos niveles en los que los alumnos aún no poseen las herramientas críticas necesarias para ofrecer alternativas a las dudas que les susciten los modelos. Cuando se ofrece un corpus, nunca puede perderse de vista que, acompañando al conocimiento más estrictamente teórico, o al puro placer de la lectura, se está vertiendo un modelo de sociedad. Cultura, mercado, literatura y poder confluyen ejemplarmente en el canon literario.
Libros.
1. Cantar de Mio Cid: “La partida hacia el destierro”, versos 1 a 64.
2. Don Juan Manuel: Conde Lucanor. Enxiemplo XI: “De lo que aconteció a un deán de Santiago con don Illán, el gran maestro de Toledo.”
3. Romancero: “Sueño de doña Alda”, “El infante Arnaldos”, “El prisionero” y “Fontefrida”.
4. Jorge Manrique: Coplas a la muerte de su padre. Parte inicial: estrofas 1 a 13, sobre la brevedad de la vida.
5. Fernando de Rojas: La Celestina. Acto I, escena de la corrupción de Pármeno.